El buen tiempo y el calor empiezan a sentirse, tanto como las ganas de disfrutar fuera de casa, en especial este año. Cada vez es más frecuente que las comunidades de vecinos o las urbanizaciones cuenten con piscinas comunitarias. Por eso te contamos cómo preparar la piscina para un verano a la vuelta de la esquina.

Las piscinas comunitarias y su normativa

Algunos pueden pensar que piscina es piscina. Pero no es así. Las piscinas comunitarias o de uso colectivo se hallan en comunidades de vecinos, hoteles, urbanizaciones, casas rurales y hasta gimnasios o spas entre otros espacios. Su característica más importante es que son utilizadas por un mayor número de personas diversas. Por su parte, las piscinas particulares son las que se encuentran en viviendas unifamiliares.

En concreto, el Real Decreto 742/2013, de 27 de septiembre, es el que determina de manera general la clasificación de las piscinas que existen y las normas básicas a las que deben atenerse así como las condiciones técnico-sanitarias. En su artículo 2.2, las piscinas denominadas “3 A”, son las que se conocen como “piscinas de comunidades de propietarios, casas rurales o de agroturismo, colegios mayores o similares”. Estas deben regirse por los artículos 5, 6, 7, 10, 13, y varios puntos del 14, que se centran en el tratamiento del agua, el uso de productos químicos, su mantenimiento y la comunicación a los usuarios.

Otras normativas de interés son las de las Comunidades Autónomas. Estas establecen aspectos relativos al número de socorristas que debe tener la comunidad, los espacios para primeros auxilios o los elementos de seguridad requeridos.

¿A qué están obligadas las piscinas de uso colectivo?

Como es natural, el agua de la piscina debe filtrarse y desinfectarse antes y durante de su uso. El responsable del mantenimiento deberá asegurarse de que el agua esté libre de organismos patógenos y sustancias que pongan en riesgo la salud.

En las piscinas comunitarias es obligatorio la presencia de un socorrista durante el horario de apertura, a menos de que se trate de una comunidad  con menos de 30 viviendas. El socorrista debe poseer un certificado que lo acredite y contar con equipo de primeros auxilios. Como es lógico, las piscinas deben contar con perchas o salvavidas para el rescate.

Las piscinas de adultos deben ser de tres metros y estar señalizadas, y las infantiles (menores de seis años) no deben superar los 0,60 metros. Deben contar con escaleras para acceder y salir del agua. El área exterior que rodea la piscina debe disponer de material antideslizante y estar libre de obstáculos. Otros aspectos importantes incluyen la presencia de dos duchas por piscina y un pediluvio para aclararse los pies.

Cómo preparar la piscina para un verano a la vuelta de la esquina

Si te pones en manos de expertos, contar con una piscina en tu comunidad será una bendición el próximo verano. Además de conocer la normativa general del uso y mantenimiento de piscinas comunitarias y la normativa de tu Comunidad Autónoma, te invitamos a repasar los aspectos esenciales para poner a punto tu piscina comunitaria para el primer chapuzón.

  1. Retira y guarda la cubierta de tu piscina

Parece obvio pero guardar la cubierta de tu piscina debe hacerse adecuadamente. Antes debes asegurarte de limpiar o secar el agua de su superficie. Luego escoge un lugar limpio y seco para doblarla con cuidado.  Las cubiertas pueden ser víctimas fáciles de los hongos, las humedades y el deterioro. Recuerda que no le echarás un vistazo hasta el otoño.

  1. Limpia y desinfecta los exteriores de la piscina

Limpiar el exterior de la piscina debe evitar que entre más suciedad a la que ya exista en el agua. La recomendación es usar una manguera de alta presión y expulsar los residuos hacia el exterior.

  1. Revisa las posibles fugas y repara los daños

Te aconsejamos contar con un equipo de profesionales para diagnosticar las fugas o el desprendimiento de azulejos cerámicos. El uso de materiales de alta calidad para reparar estos daños es fundamental, como el epóxido o masilla adhesiva de alta resistencia a la humedad.

Si tu piscina está vacía, usa cepillos adecuados para remover los restos de suciedad acumulados durante el invierno en paredes y fondo. Infórmate sobre el tipo de producto ácido que debes emplear para retirar los residuos si esta labor se dificulta. Pero olvídate de usar jabones para esta tarea. Reaccionan al entrar en contacto con el cloro y otros productos químicos.

Si por el contrario, tu piscina está llena y quieres limpiar paredes y fondo sin vaciarla, puedes contar con el robot de piscina Barbus. Se trata de un robot automático que limpia todo tipo de piscinas. Posee un sistema de transmisión por engranajes, aspira con máxima eficiencia, es fácil de usar y no requiere mantenimiento. Su sistema de navegación smart con giroscopio aumenta la eficacia de limpieza, con máxima filtración hasta 2 micras. Accede a los filtros por la parte superior para facilitar la limpieza y dispone de boquillas ajustables para un preciso ajuste de la aspiración. Pregunta por él a los expertos de Apelsa.

  1. Inicia la limpieza del agua

Al tener la piscina cubierta, el nivel de suciedad será bajo, pero de todas formas es necesario poner a funcionar los filtros. Antes de arrancar el motor, retira los objetos que floten en la superficie. Si tu filtro es de arena, debes lavarlo y enjuagarlo, o sustituir el cartucho por uno limpio. En el caso de que tu filtro es de diatomeas, debes recargar la diatomita.

Pero si este año quieres probar algo innovador, en Apelsa te ofrecemos las Bombas NOX 75 / 100 / 150, monocelulares autoaspirantes con prefiltro, diseñadas para la recirculación y filtración de agua en piscinas medianas y grandes. Es totalmente compatible con agua clorada y agua salada, completamente silenciosa y de servicio continuo. Posee protector termoamperimétrico incorporado y su correspondiente condensador.

  1. Controla el nivel óptimo del agua

Para poder mantener el agua de tu piscina en los niveles óptimos, se utilizan técnicas como el tratamiento de choque o super cloración eliminará las bacterias existentes. Pero también podría ser agresivo con la piel de las personas, en especial los mayores y los más pequeños.

En Apelsa, ofrecemos como alternativa la electrólisis salina para desinfectar el agua de tu piscina. Se requerirá para esta filtración y control del agua de la piscina una bomba dosificadora más un clorador salino. Nuestros expertos estarán a dispuestos a asesorarte para llevar a cabo este procedimiento de una forma cómoda y segura.

      6. Mantén tu piscina durante el verano

Ahora que ya está todo dispuesto para solo esperar los días de calor para un buen baño. Debes recordar que la limpieza del agua debe ser continua para evitar riesgos para la salud de las personas. A lo largo del verano recoge las hojas que caigan en la superficie. También usa el robot automático de limpieza de fondos por la noche. Y no olvides accionar el clorador salino bajo las indicaciones de nuestros expertos.

En Apelsa, te asesoramos en la puesta a punto de tu piscina. No esperes que llegue el calor para preparar esos ansiados momentos de relax y diversión.  Atendemos tus necesidades y pedidos a través del 954 356 939 o del 649442223.