Si trabajas en el campo valoras todo aquello que pueda facilitar tu labor y proporcione excelentes resultados a tus cultivos. Te proponemos conocer en este nuevo artículo las ventajas de las bombas de agua en la agricultura.

Las bombas de agua son una alternativa que beneficia tanto el regadío del cesped de jardines como el de los cultivos. Se convierte en una herramienta de productividad para los agricultores.

Ventajas de las bombas de agua en la agricultura

Las bombas de agua para riego son herramientas que permiten abastecer el caudal de agua requerido en las plantaciones. Proporcionan la fuerza necesaria para que el agua llegue con precisión hacia el área que se quiere regar.

Las bombas de riego pueden impulsar el agua desde distintas profundidades y cubrir distancias importantes. De esta manera, los cultivos logran mayor uniformidad, obtienen más nutrientes  y se hidratan mejor.

Por otro lado, la automatización del riego reduce las tareas y los recursos  necesarios por lo que supone un ahorro económico. Todo ello ayuda a la producción, mientras se controla también la cantidad de agua que se usa en el cultivo. Con esto último, hacemos un uso más regulado del agua  con conciencia medio ambiental.

¿Cuál es la bomba es más adecuada para cada cultivo?

Las diversas bombas disponibles ofrecen diferentes funciones que se adaptan a las necesidades del sector de la agricultura.

Para cultivos hortícolas de pequeña dimensión (0,3 a 0,6 ha)

Se trata de cultivos que requieren una cantidad de agua segura y regular, tanto por la mañana temprano como por la noche. Para este tipo de exigencias parece difícil usar bombas solares. Una opción posible son las bombas eólicas si el cultivo está en un área con vientos suficientes.

Las bombas manuales y de pedales son las más adecuadas para un cultivo hortícola de pequeña dimensión. Cierto que no permiten riego por aspersión o “goteo”, pero es posible realizar riego gravitacional. Ello dependerá de la cantidad de agua que esté disponible y de la que se desea para el área.

Para cultivos hortícolas de dimensión media (1 ha)

Las bombas con ariete hidráulico son las más recomendables vinculadas a un depósito grande. Solo pueden funcionar en una zona con cascada o río, pero requieren de mucho desnivel. Se basan en el fenómeno observable en las tuberías de agua denominado “golpe de ariete”, en el que el aumento repentino de la presión por el cambio rápido de la velocidad de caudal de agua produce  un incremento de la acompañado de un ruido de golpe en la tubería.

Para este tipo de cultivos no se aconseja el uso de bombas solares porque se requerirá de un depósito grande. Tampoco se recomienda la utilización de bombas eólicas, pues se dependerá de suficiente viento.

Al igual que en el caso anterior, pueden funcionar las bombas de pedales. Sin embargo, las bombas motorizadas también se adecuarán bien  y facilitarán un riego por aspersión o “goteo”, aunque con un mayor costo.

Para campos de gran dimensión (10 ha)

En este caso, las bombas de agua solares resultan poco recomendables.  Las bombas de ariete al requerir un elevado desnivel no son tampoco la mejor opción. Las bombas manuales y de pedales evidentemente no serán una opción para este tipo de plantaciones dado el volumen de agua que se manejará.

El uso de grandes bombas eólicas es aconsejable pero su costo es elevado. Sin embargo, las bombas de motor son la mejor alternativa para cultivos de grandes dimensiones. En este sentido se puede seleccionar entre:

  • Bombas a motor que utilizan carburante o electricidad: que bombean agua con caudal más o menos voluminoso, de manera continua o no según se requiera. Funcionan con gasolina, diesel o electricidad. Aunque costosas son las más prácticas.
  • Motobombas: utilizan combustibles líquidos ya que cuentan con un motor de combustión.
  • Electrobombas: funcionan con un motor eléctrico monofásico o trifásico dependiendo de la potencia que se necesite. Son más económicas, pero requieren suministro de corriente eléctrica en el terreno lo cual no siempre es posible.
  • Sumergibles: otra alternativa que puede emplearse cerca de embalses o depósitos de agua y no sumergibles, aquellas que se instalan en la superficie del terreno.
  • Bombas de riego horizontales, que se utilizan frecuentemente para proporcionar caudales muy voluminosos con bajas presiones, y bombas verticales para suministrar el agua a elevadas presiones.

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