El mantenimiento preventivo de grupos de presión en tu comunidad o edificio es clave para evitar las averías en inmuebles y los perjuicios a la salud de las personas que lo habitan. Desde el desagradable sabor a “tubería” hasta la presencia de organismos como la Legionella, no llevar a cabo las revisiones periódicas de los grupos de presión trae desagradables consecuencias.

La falta de mantenimiento preventivo de los grupos de presión ocasiona múltiples molestias como los molestos cortes de agua prolongados para realizar reparaciones, la falta de presión en las plantas más altas y el deterioro y obstrucción de las tuberías.

Beneficios del mantenimiento preventivo de los grupos de presión

Las revisiones periódicas y mantenimiento preventivo de grupos de presión en tu comunidad ofrecen los siguientes beneficios:

  1. Identificar rápido pequeñas averías: si se reparan a tiempo las pequeñas anomalías no se transformarán en una avería grave.
  2. Ahorrar: el mantenimiento preventivo alarga la vida útil de la instalación y de sus componentes. Esto disminuye el número de averías y reduce el coste de las reparaciones y nuevas instalaciones.
  3. Evitar los imprevistos: nada más desagradable que las averías sorpresivas en los momentos más inconvenientes del año.
  4. Disfrutar de buena presión y caudal del agua: con las revisiones preventivas periódicas se corrigen las presiones del grupo de presión. También se analizan sus elementos para su funcionamiento en las mejores condiciones.
  5. Cumplir con la Ley: los propietarios de las comunidades deben por ley realizar una limpieza anual de las aljibes o depósitos acumuladores de agua. De esta manera se evita la proliferación de agentes infecciosos indeseables como la Legionella. Además deben asegurar  la calidad del agua para el consumo humano, al utilizar productos homologados por sanidad. Deben contar con proveedores con los correspondientes certificados sanitarios requeridos para estas operaciones.

¿Cómo se realizan las revisiones de los grupos de presión?

Primero se efectúa una inspección visual para identificar las posibles anomalías o averías que requieran reparación. También se revisan los depósitos de agua potable y su capacidad, así como los depósitos de membrana y su capacidad.

De igual forma se observan las bombas elevadoras de agua y bombas de achique. Sin olvidar también el cuadro eléctrico y las tuberías de la instalación. Después de la inspección visual, se efectúan distintas pruebas específicas. Luego se realizan las correcciones pertinentes.

En Apelsa ejecutamos el mantenimiento de los grupos de presión bajo un plan de trabajo detallado. Cumplimos con las exigencias de la normativa y atendemos las necesidades particulares de cada instalación.

Ahora que conoces la importancia del mantenimiento preventivo de los grupos de presión de tu comunidad, consulta sin compromiso el presupuesto para atender tus necesidades a través de 954 356 939 o de nuestra página web http://apelsa.es/ o visita nuestro catálogo oficial de suministros ESPA.